El imperio de la vergüenza de Ziegler

      Ésta es la tercera tertulia del curso y con este libro cerramos el ciclo empezado con 1984

            Con 1984 asistimos a los peligros de los totalitarismos, verdad es, como decía nuestro compañero Luis (está publicado en el blog) que Orwell lo plantea de un modo “burdo”,  demasiado simplista, pero sí descubrimos mecanismos presentes en la actualidad: la manipulación de los medios de comunicación, la lengua como instrumento para vaciar de contenido a las palabras, el “doblepensar” ( “flexiguridad”) …

            En La fiesta del chivo se concreta más, vemos, conocemos al dictador; es una dictadura de las vividas, históricas, con más o menos licencias del autor, pero verosímil. Y aquí también los compañeros de Historia explicaban cómo el dictador no es sino la pieza que necesita la clase dominante de un contexto histórico preciso; cuando no interesa, se le sustituye. Él es la personificación del mal.

            Siempre es más fácil cuando sabemos contra quién hay que luchar. Recuerdo un clásico: Gila y su teléfono.

 -¿Es EEUU?  Que se ponga el “encargao”

             Con El imperio de la vergüenza hemos pasado a otro género, el ensayo: la reflexión como instrumento y también como objetivo. Hacernos pensar, mover las conciencias. No nos gusta y de hecho, rechazábamos la propuesta de Concha. Ha resultado mayor esfuerzo leer un libro, que realmente es de fácil lectura, pero no queremos ver escrito lo que todos sabemos, nos resulta repetitivo, es más, hemos hecho una selección de capítulos. Está bien: bien está lo que bien acaba porque en definitiva, estamos aquí –incluso los chicos de 2º de bachillerato- para charlar sobre el libro, para pensar, y sobre todo, para escuchar.

Ziegler es un autor de prestigio, reconocido como autoridad por sectores muy diferentes, de hecho aparece citado tanto en las web de la iglesia católica – Intermo , jesuitas, Manos Unidas, jubileo 2000) presbiterianas o de los sectores de la izquierda, anarquistas o difíciles de situar ( Utopía, Solidaridad cuba, Otro mundo es posible…)
            La tesis que plantea es sencilla: el mundo vuelve a un sistema feudal es el que los señores son los “cosmócratas” que imperan  y organizan la escasez y la violencia que es la base del poder. No es el Gran Hermano de 1984 ,ni el chivo de Vargas Llosa, nos falta el “encargao”.

El imperio de la vergüenza  por María Luisa Pavón

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